El avance en los tratamientos contra el cáncer ha permitido mejorar significativamente la tasa de supervivencia. Sin embargo, muchos pacientes experimentan efectos secundarios a corto y largo plazo tanto de impacto físico como emocional.

Uno de los sistemas más afectados, y del que se habla poco, es el suelo pélvico. Esta estructura anatómica cumple funciones esenciales en la continencia urinaria, fecal y en la función sexual. Cuando se ve comprometida por los tratamientos oncológicos, la calidad de vida del paciente puede deteriorarse notablemente.

En este artículo, desde Mueve tu pelvis,  abordamos en profundidad cómo afectan la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía oncológica al suelo pélvico, qué síntomas pueden aparecer y qué estrategias existen para su rehabilitación. Este contenido está especialmente pensado para pacientes oncológicos, cuidadores y profesionales de la salud.

¿Qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función principal es sostener los órganos pélvicos (vejiga, útero, próstata y recto), además de participar en funciones fundamentales como la continencia urinaria y fecal, el parto y la función sexual.

¿Qué tratamientos oncológicos afectan al suelo pélvico?

Cirugía oncológica

La cirugía para extirpar tumores ginecológicos (como el cáncer de cuello uterino, ovario o endometrio) o urológicos (como el cáncer de próstata o vejiga) puede dañar tejido de la zona perineal, como nervios, músculos o ligamentos del suelo pélvico.

Entre los efectos secundarios más frecuentes:

  • Incontinencia urinaria o fecal

  • Dolor pélvico crónico

  • Disfunción eréctil o pérdida de sensibilidad vaginal

  • Prolapso de órganos pélvicos

  • Linfedema de miembros inferiores

Radioterapia

La radioterapia pélvica, utilizada para tratar diversos tipos de cáncer (colorrectal, cervical, de vejiga, próstata), puede causar fibrosis y rigidez en los músculos del suelo pélvico, además de dañar la mucosa rectal o vaginal.

Posibles consecuencias:

  • Estreñimiento o diarrea crónica

  • Ardor al orinar

  • Estenosis vaginal (estrechamiento)

  • Dolor en las relaciones sexuales

Quimioterapia

Aunque sus efectos no son localizados, algunos fármacos de quimioterapia pueden alterar la función neuromuscular, lo que repercute en el control pélvico.

Síntomas asociados:

  • Fatiga muscular generalizada

  • Debilitamiento del tono muscular

  • Cambios hormonales que afectan la mucosa vaginal o prostática

Impacto emocional y psicológico

El deterioro del suelo pélvico no solo compromete funciones fisiológicas básicas, sino que también puede afectar la autoestima, la imagen corporal y las relaciones personales. Problemas como la incontinencia o la disfunción sexual generan con frecuencia ansiedad, depresión y aislamiento social.

En muevetupelvis realizamos rehabilitación de suelo pélvico tras tratamiento oncológico

Existen múltiples estrategias para mejorar la salud del suelo pélvico después de un tratamiento contra el cáncer. Si alguno de los síntomas mencionados te resulta familiar, es importante saber que existen formas de aliviarlo.

Fisioterapia especializada

Los ejercicios de reeducación del suelo pélvico, como los de Kegel, combinados con técnicas como el biofeedback, la radiofrecuencia y la electroestimulación, pueden restaurar fuerza y funcionalidad. La terapia manual también será clave para aliviar el dolor.

Terapia hormonal local

En casos de atrofia vaginal, el uso de estrógenos locales como coadyuvante a la fisioterapia puede aliviar síntomas como la sequedad o el dolor durante las relaciones sexuales.

Apoyo psicológico

El acompañamiento emocional y psicológico debe formar parte de la atención integral del paciente oncológico con disfunción pélvica.

Uso de dispositivos médicos

Pesarios, conos vaginales o colectores fecales pueden ser de ayuda en casos específicos de prolapso o incontinencia grave. Durante las sesiones de fisioterapia, recomendamos siempre aquel dispositivo que mejor se adapte a la actividad diaria de cada paciente.

Importancia del diagnóstico precoz

Detectar los síntomas del deterioro del suelo pélvico de forma temprana permite instaurar tratamientos de rehabilitación más eficaces y prevenir complicaciones. Por eso es fundamental que oncólogos, ginecólogos y urólogos trabajen en conjunto con fisioterapeutas especializados.

Conclusión

Los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos en el suelo pélvico son una realidad que aún se aborda poco en la práctica clínica. Aumentar la conciencia sobre este problema permite a los pacientes buscar ayuda temprana y mejorar su calidad de vida. La rehabilitación del suelo pélvico no solo es posible, sino que debe integrarse como parte del seguimiento oncológico integral. Puedes encontrar más información en muevetupelvis.com.